Arriba el misterio de la tradicióna la hora señalada,
en la noche marcada
sobrevive la superstición
al desamparo de tecnologías e innovación.
Arden las hogueras,
crepitan al ritmo de un son:
Un hombre y el rito,
Un hombre y el mito.
Todo es igual que nunca.
El agua moja, pero apenas es liquido.
El aire silva, pero trae silabas en sus silbidos.
El fuego quema, pero es comedido.
Anegan extraños presentimientos
los que son receptivos.
Y la noche conspiradora,
custodio del misterio;
asiento del propósito,
deseos y sueños.
No importa que
San Juan sea mero entretenimiento.
San Juan es la idea, el símbolo;
la esperanza, de todo lo supremo.